SUECIA RESPALDA EL PLAN DE AUTONOMÍA MARROQUÍ PARA LA SOLUCIÓN DEL SÁHARA

En un giro diplomático significativo, Suecia ha anunciado oficialmente su apoyo al plan de autonomía propuesto por Marruecos para la región del Sáhara, considerándolo una “base creíble” para las negociaciones destinadas a resolver el conflicto regional. La postura fue expresada en un comunicado oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores sueco, publicado tras una conversación telefónica mantenida este 19 de enero entre la ministra sueca, Maria Malmer Stenergard, y su homólogo marroquí, Nasser Bourita.
Durante el intercambio, la jefa de la diplomacia sueca reiteró que el plan marroquí de autonomía, en el marco de la soberanía del Reino, constituye una referencia sólida y pragmática para alcanzar una solución política “justa, duradera y mutuamente aceptable”. Este posicionamiento se enmarca explícitamente en el cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas y la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, adoptada el 31 de octubre de 2025, que reconoce la autonomía bajo soberanía marroquí como la vía más viable para poner fin a un diferendo de más de cinco décadas.
Con este respaldo explícito, Suecia se une a la abrumadora mayoría de los países de la Unión Europea y a más de dos tercios de los Estados miembros de la ONU que ya apoyan la iniciativa marroquí. Analistas políticosinterpretan este movimiento como parte de una “nueva gramática diplomática” en los países nórdicos, que refleja una comprensión más afinada de las realidades geopolíticas en el Sáhara marroquí.
Este reposicionamiento estratégico no es aislado. Se produce en un contexto de creciente reconocimiento internacional del plan marroquí, impulsado por el histórico respaldo de Estados Unidos y el apoyo de potencias europeas como Francia, España y Alemania. Tras la adopción de la resolución 2797, la iniciativa de autonomía se ha consolidado como el “único marco de referencia creíble” para cerrar definitivamente el conflicto, aislando progresivamente las tesis separatistas.
Más allá del tema del Sáhara, la conversación entre Bourita y Stenergard también abordó la cooperación bilateral en comercio, migración y lucha contra la delincuencia organizada, así como la situación en Ucrania y Gaza. Ambos ministros coincidieron en defender la soberanía e integridad territorial de Ucrania y abogaron por la aplicación del plan de paz para Gaza, el respeto al derecho internacional humanitario y avances hacia una solución de dos Estados.
Este paso de Suecia marca, según observadores, una transición de una diplomacia de gestión a una “diplomacia de cambio”, en línea con la visión expuesta por el rey Mohammed VI. La resolución 2797 actúa así como un punto de inflexión histórico, invitando a todas las partes a comprometerse de buena fe en la búsqueda de una solución política estable y duradera para el Sáhara, bajo la soberanía marroquí.
