ARGELIA JUEGA LA CARTA FINANCIERA ANTES DE UN PLAZO ESTRATÉGICO PARA LA UNIÓN AFRICANA
Justo antes de las elecciones para el cargo de vicepresidente primero de la Comisión de la Unión Africana, el presidente argelino anunció un generoso regalo a la organización continental. Esta generosidad plantea muchas preguntas en los pasillos de la institución continental.
En vísperas de una elección decisiva para la Unión Africana, Argelia anunció una contribución de un millón de dólares al Mecanismo Africano de Evaluación de Pares (MAEP, por sus siglas en inglés). El Presidente Abdelmadjid Tebboune hizo esta declaración el viernes, en la apertura de la 34ª sesión ordinaria del Foro de Jefes de Estado y de Gobierno del MAEP, en Addis Abeba. En su opinión, esta contribución tiene por objeto paliar las dificultades presupuestarias del mecanismo, que obstaculizarían su buen funcionamiento.
Este gesto financiero tiene lugar mientras Argelia compite por el puesto de primer vicepresidente de la Comisión de la Unión Africana, una posición clave que debe recaer este año en un país del norte de África. Argel apuesta a Salima Malika Haddadi, su embajadora en Etiopía y ex directora de asuntos africanos en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Pero la competencia es dura: Marruecos designó a Latifa Akharbach, presidenta de la Alta Autoridad para las Comunicaciones Audiovisuales, mientras que Egipto respalda a Hanan Morsi, secretaria ejecutiva adjunta de la Comisión Económica para África de las Naciones Unidas.
UNA CANDIDATURA EGIPCIA QUE ENSOMBRECE A ARGEL
La entrada en liza de Egipto ha desatado una fuerte reacción por parte argelina. Medios de comunicación cercanos al poder han acusado a El Cairo de «traición», afirmando que Egipto inicialmente se comprometió a apoyar a la candidata argelina antes de cambiar de rumbo. Denuncian una decisión repentina, tomada sin una verdadera campaña electoral previa para la candidata egipcia, lo que alimenta las especulaciones sobre las motivaciones de esta maniobra.
Esta lucha diplomática ilustra las crecientes tensiones entre Argel y El Cairo en la escena africana. Se suma a la intensa rivalidad entre Argelia y Marruecos dentro de la Unión Africana.
Desde que llegó al poder, Abdelmadjid Tebboune ha multiplicado las iniciativas para reforzar la presencia de Argelia en el continente, sobre todo confiando en su maná petrolero. Por ejemplo, Argelia canceló 3.500 millones de dólares de deuda de 14 países africanos y en 2023 lanzó un fondo de mil millones de dólares para financiar proyectos de desarrollo a través de la Agencia Argelina para la Cooperación Internacional.
UNA ESTRATEGIA PARA INFLUIR CON DINERO
Pero a pesar de estas inversiones, Argel lucha por imponerse frente a Marruecos y Egipto. Sus relaciones con los países del Sahel se han vuelto más complejas en los últimos años, y su influencia en África Occidental y Oriental sigue siendo limitada. En cambio, mantiene fuertes vínculos con algunos Estados del sur del continente.
Si bien Argelia parece estar bien posicionada -a pesar de un comienzo erróneo- para obtener un asiento en el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana en reemplazo de Marruecos, la carrera para vicepresidente de la Comisión se anuncia más incierta. La rivalidad con Rabat y las tensiones con El Cairo complican sus posibilidades. Y Egipto podría explotar las divisiones entre los dos vecinos para reforzar su propia posición.
No es la primera vez que las ambiciones marroquíes y argelinas se han enfrentado con la Unión Africana. En 2023, ambos países expresaron interés en un principio por la presidencia de la organización panafricana en 2024, antes de retirarse a favor del presidente mauritano Mohamed Ould Ghazouani.