JAPON RESPALDA LA SOBERANIA MARROQUI Y CONSAGRA EL PLAN DE AUTONOMIA COMO SOLUCION REALISTA AL CONFLICTO DEL SAHARA

En un paso diplomático de gran calado, Japón ha decidido alinear su posición con la visión estratégica del Reino de Marruecos, respaldando abiertamente el Plan de Autonomía bajo soberanía marroquí como la solución « más viable, seria y creíble» para resolver la controversia artificial sobre las provincias del sur. El anuncio se produjo durante la videoconferencia entre el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, y su homólogo japonés, Toshimitsu Motegi, con motivo del 70 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países.
Un respaldo que trasciende lo simbólico
Japón no solo ha expresado su apoyo político a la iniciativa de autonomía presentada por Marruecos en 2007, sino que ha ido mucho más allá. En el comunicado conjunto firmado por ambos cancilleres, Tokio subraya que actuará «incluso a nivel diplomático y económico» teniendo en cuenta esta posición y la evolución actual del conflicto. Se trata de un compromiso tangible que convierte a Japón en uno de los socios estratégicos más relevantes para el Reino en Asia.
El gobierno nipón también celebró explícitamente la adopción de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, del 31 de octubre de 2025, que afirma que «una autonomía auténtica, bajo la soberanía marroquí, podría ser una de las soluciones más viables». De este modo, Tokio insta a todas las partes a retomar las negociaciones sin condiciones previas y sobre la base de dicha propuesta, rechazando de facto cualquier otra opción, incluidos los intentos separatistas del frente polisario.
Apuesta por el eje atlántico marroquí
Pero el respaldo japonés no se limita al Sáhara. Motegi puso en valor las grandes iniciativas lanzadas por Su Majestad el Rey Mohammed VI para transformar la fachada atlántica de África en un polo de estabilidad y desarrollo. Proyectos como el Gasoducto África-Atlántico o la Iniciativa de los Estados Atlánticos Africanos fueron calificados por el ministro japonés como «motores reales de seguridad y crecimiento» para el continente.
Desde la óptica de Tokio, Marruecos ya no es solo un «amigo lejano», sino el interlocutor indispensable y la plataforma logística que conecta Asia, Europa y el corazón de África. Esta visión compartida quedó sellada con la firma de un memorando de cooperación para una asociación reforzada, que incluye consultas políticas regulares a través de un Comité Mixto y el impulso de la cooperación triangular con países africanos socios.
Liderazgo migratorio y proyección mundial
En paralelo, Marruecos ha aprovechado este nuevo contexto para reafirmar su liderazgo en la gobernanza migratoria. Durante el Foro de Revisión de la Migración Internacional, el director de Asuntos Globales, Ismail Chekkori, recordó que el Reino preside la Red de Países Líderes en Migración y aplica una política humanista que garantiza a los migrantes el acceso a la salud, la educación y el empleo, en línea con la Agenda Africana sobre Migraciones impulsada por Mohammed VI.
Este enfoque de «liderar con el ejemplo» refuerza la credibilidad de Marruecos ante socios como Japón, que ven en Rabat un actor responsable y esencial para la estabilidad del eje África-Europa.
Japón, que nunca ha reconocido al movimiento separatista del polisario, consolida así un paso histórico que refuerza el eje Rabat‑Tokio como un pilar de estabilidad frente a los desafíos globales del siglo XXI. Con este respaldo explícito al Plan de Autonomía y a la estrategia atlántica del Rey, el sol naciente ilumina ahora con más fuerza que nunca el camino hacia una paz justa, duradera y mutuamente aceptable en el Sáhara marroquí.
